
Fue en esa fecha, el 12 de diciembre de 2006, cuando Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, delegado de Presidencia y Hacienda y vicepresidente del Consorcio de Turismo, y Cristina Vega, presentaban el proyecto de musealización del antiguo Tribunal de la Inquisición, cuyas obras serían licitadas en el primer cuatrimestre de 2007. Promesa que tampoco se ha cumplido. En este momento, los restos del Castillo pasan a titularidad del Consorcio.
A la tercera…
El proyecto, dentro del Plan Turístico de Sevilla 2006-2009, contempla dos fases de actuación dotadas con un presupuesto de 1,8 millones de euros. La primera se centra en la puesta en valor de los restos arqueológicos; y la segunda, abordaría la musealización de los restos. El plan de ejecución de las obras de ambas fases sería de 12 meses, por lo que, en diciembre de 2007 las obras tendrían que haber concluido. Por segunda vez, compromiso incumplido. Este recurso turísticos también albergaría un Centro Temático de Interpretación, que actualmente, según Barrado, sirve de “cuarto de almacén” para los productos de la empresa contratada para la limpieza del Mercado.
Pero como no hay dos sin tres, el 18 de noviembre de 2007, el Ayuntamiento de Sevilla anunciaba la licitación del proyecto de restauración y musealización del Castillo de San Jorge, donde asimismo, se aseguraba que en un plazo de doce meses las obras debían de haber concluido.
Pues bien, a día de hoy, el Consorcio de Turismo ha comunicado a ABC que está pendiente el fallo de la empresa que va a ejecutar el proyecto de restauración y musealización del Castillo, que según éstos, “se dará a conocer en breve”.
“Creemos que los restos se deben abrir ya al público, así como el Centro de Interpretación”, reivindica Barrado, “el Ayuntamiento de Sevilla ha prometido que el Museo de la Cerámica estará abierto para el año 2010, esperamos que de estos restos no se vuelvan a olvidar, porque no sólo se están olvidando de unos simples restos, sino de la historia de nuestra ciudad”.
Urgente restauración
Los comerciantes que tienen sus puestos en el mismo Mercado de Triana han visto desde que se inauguró, tras la remodelación, no se consume tanto en el mercado, como tipo de compra tradicional, como en los hipermercados. Piensan que si se abriesen los restos del Castillo al turismo de Sevilla sería un punto más para revitalizar una forma de comprar que poco a poco se está perdiendo. Juan José Barrado y su asociación, increíblemente después de los desplantes tanto del Ayuntamiento de Sevilla como del Consorcio de Turismo, sigue confiando en que este proyecto algún día vea la luz y los trianeros y el resto de sevillanos puedan contemplar una parte de la historia de la ciudad.
Nuevas estancias en el Castillo
El Museo consta de varias salas: la Sala Sensorial donde se introducen los conceptos principales que se desarrollan a lo largo de la visita: el juicio de valor, el abuso de poder, y la indefensión de las víctimas.
La Barbacana, que da acceso a las ruinas del Castillo con aplicaciones gráficas que explican al visitante lo que allí ocurrió a través de diseños verticales y horizontales y de una maqueta de la
A continuación se accede a una Pasarela Interpretativa de madera y vidrio laminar, apoyada y nivelada sobre los pavimentos originales de las calles: los límites de la casa del inquisidor, el muro de las antiguas cárceles, la capilla, casa de familiares, y sala de juntas, finalizando en un espacio de reflexión final bajo el lucernario.
Seguidamente, la Sala de Audiencia coincide con la zona arqueológica en la que se realizará una recreación de un enjuiciamiento ficticio ocurrido en la época inquisitorial, mediante una escenografía de mobiliario y distintas esculturas de personajes sobre los que se proyecta un diorama virtual, de actores reales en movimiento.
Por último, se encuentra la Sala de la Tolerancia en la que el discurso expositivo pretende hacer reflexionar al visitante sobre mecanismos para combatir los procesos de injusticia e intolerancia. La proyección en esta sala podrá verse tanto por los visitantes al museo como por los usuarios del mercado.